Lo que la pandemia nos dejó: Insomnio y Apneas del Sueño

El Director de Clínica Le Sommeil, el Dr. Claudio Aldaz, ha tenido la oportunidad de participar, en conjunto con la Universidad Nacional de Rosario, de una investigación sobre un daño colateral del COVID19 que pocas han tenido en cuenta: la alteración del ritmo circadiano, el insomnio y las apneas del sueño.

La pandemia por COVID19 acontecida en el 2020, ha transformado la vida de las personas en todo sentido. En materia de salud, no sólo ha cambiado la forma en que los seres humanos nos hemos dispuesto a ser más “higiénicos” con el uso del barbijo y el alcohol en gel, sino que ha traído consigo amplios efectos en la higiene del sueño, el buen dormir y el correcto funcionamiento del reloj biológico. 

 

El insomnio y las apneas son trastornos del sueño que comúnmente sufre la mayoría de la población y que, podemos decir, fueron los que más se agravaron durante la pandemia y el período post pandemia. Ambos afectan no sólo la calidad del descanso sino también la actividad durante la vigilia.

 

“El insomnio está muy relacionado al estado emocional y se desata por algo puntual, una crisis de pareja, económica, laboral, de familia, una mudanza, que se reconoce como el inicio del problema”, afirma el neurólogo de la UNR Claudio Aldaz y resalta que la pandemia fue un agravante.

La vida de pandemia

 

A muchos nos ha pasado que durante la pandemia, al cesar todas las actividades y compromisos, sumado a la obligatoriedad de pasar más tiempo en casa, el patrón más común ha sido no respetar horarios.

 

Irnos a dormir tarde y no levantarnos temprano, trajo consecuencias para nuestro reloj biológico y produjo la alteración del ritmo circadiano: el ritmo interno del cuerpo que indica el momento de dormir o estar despiertos, sincronizado con el entorno cultural en el que nos encontramos insertos, se ha visto confundido al cambiar nuestras rutinas.

 

Por eso, una vez terminado el aislamiento y la necesidad de volver a la “vida normal” a más de uno le ha costado una consulta a médicos especialistas. No poder conciliar el sueño por las noches ha sido el episodio más recurrente por el cual muchos pacientes han buscado ayuda profesional. 

 

Retomar el ciclo cotidiano

 

Si bien la nueva normalidad trajo muchos cambios en diferentes ámbitos, lo cierto es que volver a la “presencialidad” no fue una tarea sencilla para muchos. No sólo logramos acostumbrarnos a trabajar desde casa sino que nos habíamos encariñado con la vida hogareña y con los nuevos tiempos.

 

Pero la realidad es que la post pandemia dejó sin dormir a unos cuantos.. No sólo el insomnio fue lo más recurrente sino también la aparición de patologías asociadas a una mala higiene del sueño, como la somnolencia diurna, las apneas del sueño, la hipersomnia y otros trastornos asociados a hábitos que no pudimos, obligadamente, seguir manteniendo. 

 

El “buen dormir” nos dirá el neurólogo, está en un rango amplio de no menos cinco horas y no más de diez. Y agrega que las horas perdidas no se recuperan en su totalidad. Por ello, para poder “rendir” de día, llevando a pleno nuestras actividades, es muy necesario descansar bien de noche.




 

Fuentes: https://unr.edu.ar/los-trastornos-del-sueno-alteran-el-reloj-biologico/ 

 

 

Image by Gaelle Marcel