Nutrición-Humana-y-Dietética.jpg

La importancia de una buena alimentación y las horas de sueño

Una buena alimentación no sólo permite mantener un cuerpo saludable sino que influye de manera directa en nuestros hábitos nocturnos a la hora de conciliar el sueño y descansar diariamente. 

 

Bien sabemos que lo ideal es realizar comidas livianas por las noches para que no afecten nuestro ciclo de descanso nocturno, pero ¿qué otras razones hay para repensar nuestra alimentación?

 

En principio, todos los profesionales de la nutrición sugieren realizar de manera cotidiana las siguientes actividades:

 

–   Debemos comer de todo: frutas, verduras, legumbres, pasta, arroz… pero siempre procurando no excederse demasiado en las raciones. Las frutas y las verduras contienen la dosis exacta de vitaminas, minerales y carbohidratos que necesita nuestro cuerpo para mantener un ritmo de vida normal.

 

–   Comer un mínimo de tres veces al día, aunque lo óptimo es comer 5 veces, en cantidades normales: más escasas que abundantes. No es bueno saltarse ninguna comida, sobretodo el desayuno. Como dice el refrán: “Desayunar como un rey, comer como un príncipe y cenar como un mendigo” debe ser nuestra tónica diaria.

 

–   Beber agua ayuda a equilibrar nuestro cuerpo y a drenarlo, por lo tanto, nos ayudará a mantenernos sanos y a descansar mejor.

 

–   Mantente alejado de las comidas precocinadas o preelaboradas y las frituras ya que aportan nutrientes y calorías innecesarios, haciendo que nos sintamos pesados e incómodos, sobre todo durante la noche.

 

–   Cenar en abundancia puede hacer que tengamos una digestión pesada y dificultar un descanso placentero. Aunque no debemos olvidar cenar antes de acostarnos ni irnos a la cama con sensación de hambre.

 

–   Una cena idónea que nos proporcione un descanso ideal será baja en carbohidratos y estará acompañada de ensalada de lechuga, un elemento importante para conciliar el sueño.

 

También hay que considerar que la alimentación más adecuada para favorecer un buen sueño es la de favorecer los alimentos que nos ayuden a aumentar la melatonina (hormona) y la serotonina (neurotransmisor) que participan en el ciclo del sueño.

 

 

Realizar de manera consciente una dieta balanceada rica en alimentos nutritivos, ejercicio y comidas placenteras, ayuda al organismo a equilibrar de manera natural la relación con sus hábitos de descanso. Por lo general, llevar a cabo un estilo de vida sano permite que todo el organismo humano se desarrolle de manera óptima y esto no excluye las horas de sueño.

Ambas sustancias se pueden aumentar principalmente por la presencia de un aminoácido llamado triptófano, el cual lo podemos encontrar en los alimentos. Algunos de ellos son: lácteos, huevo, legumbres, frutos secos, algunos carbohidratos como la avena, arroz, patata y las verduras.

 

Las comidas antes de ir a dormir deben ser ligeras pero deben proporcionarle a nuestro organismo la energía necesaria para sus funciones nocturnas.

 

Además, existen patologías como el SAHOS (Síndrome de apnea/hipopnea Obstructiva del Sueño) que se define como la presencia de episodios repetidos de obstrucción parcial o total de la vía aérea superior durante el sueño, que puede ser producida por una mala alimentación que afecta el peso normal del paciente y, durante las horas de sueño,  le cueste respirar. 

 

Llevar de manera habitual y consciente hábitos saludables afecta de manera directa a nuestro organismo repercutiendo en nuestro bienestar personal y en nuestro entorno vincular. 

 















Fuentes: https://faros.hsjdbcn.org/es/articulo/como-influye-nuestra-alimentacion-habito-sueno#:~:text=Alimentaci%C3%B3n%20y%20sue%C3%B1o,en%20el%20ciclo%20del%20sue%C3%B1o ; https://velfont.com/la-importancia-de-una-buena-alimentacion-vida-y-descanso-saludable/ ;

 

 

louis-hansel--9CjvlbUGhY-unsplash.jpg