La somnolencia y los accidentes viales

Los accidentes de tránsito son una de las causas por las que más se sobra vida en el mundo producto de múltiples factores. La somnolencia, los trastornos del sueño y la fatiga relacionada a ellos son uno de los principales motivos por lo cual se producen accidentes viales en el mundo.

Los disturbios del sueño favorecen la pérdida de atención, la fatiga y la somnolencia diurna, deterioran el nivel de alerta y retardan la respuesta frente a eventos inesperados, facilitando la ocurrencia de accidentes domésticos, laborales y particularmente automovilísticos. Las enfermedades que alteran la calidad del sueño aumentan el riesgo de accidentes al asociarse a la deuda de sueño habitual en la sociedad, amplificando el impacto de la somnolencia.

 

El Síndrome de Apneas durante el Sueño (SAOS) se caracteriza por la presencia de pausas breves y reiteradas de la respiración.Este trastorno afecta al 2 a 4% de la población en la edad media de la vida. Sin embargo, si sólo se considera a los varones la frecuencia de esta enfermedad puede ascender hasta el 10%.

 

sueno-fatiga-e-influencia-al-volante-1194x585-1.webp

Estos pacientes sufren un sueño interrumpido y fragmentado como consecuencia de las reiteradas pausas respiratorias. La fragmentación del sueño nocturno produce somnolencia diurna, una marcada disminución del tiempo de reacción así como dificultades para mantener la atención.

 

El número de accidentes automovilísticos reportados por pacientes con SAOS es entre 2 y 7 veces mayor que en sujetos de igual sexo y edad. Un índice de apneas mayor a 10 eventos por hora de sueño aumenta significativamente el riesgo de sufrir un accidente de tránsito. 

 

Además de patologías como la anteriormente descrita, existen otras alteraciones del sueño que provocan la somnolencia diurna y en consecuencia afectan de manera directa el buen desempeño al volante, provocando una mayor probabilidad de sufrir accidentes de todo tipo, principalmente de tránsito. Por ello es muy importante visitar a un profesional si se evidencia alguno de los síntomas. Dormir bien salva vidas.