Vivir con Trastornos Cognitivos: algunas consideraciones generales

¿Qué son los Trastornos Cognitivos? ¿Cómo afectan a los pacientes y a su entorno? Te compartimos una guía práctica para que sepas algunas cuestiones sobre esta patología.

¿Qué es un Trastorno Cognitivo?

 

Un trastorno cognitivo es un tipo de trastorno neurológico que afecta de forma central a nuestras habilidades cognitivas, las que nos capacitan para poder llevar a cabo las tareas que necesitamos realizar en nuestro día a día. Es una alteración que afecta a la mente a diferentes niveles relacionadas con la previsión, la planificación y la búsqueda de soluciones a problemas.

 

Pero.. ¿qué son las funciones cognitivas?

 

Para entender mejor las alteraciones o disfunciones que se producen en el trastorno cognitivo, es adecuado reconocer las funciones cognitivas que pueden verse implicadas. Estas son todos son aquellos procesos mentales que nos habilitan para realizar tareas.

 

Funciones cognitivas básicas o primarias

 

Para nuestra supervivencia hemos tenido que aprender a percibir, seleccionar, procesar, gestionar y trabajar la información relevante. Las funciones básicas nos permiten

 

- Atención

- Percepción

- Memoria

- Razonamiento

 

Funciones cognitivas complejas o superiores

 

De las funciones básicas anteriores derivan otras más complejas que relacionan diferentes áreas del cerebro para su consecución. A continuación vemos las más destacables.

 

1. Orientación

2. Lenguaje

3. Habilidades práxicas

4. Funciones ejecutivas

5. Capacidad de resolución de problemas

Image by William Farlow

Tipos de trastornos cognitivos

Las funciones cognitivas son primordiales para poder llevar una vida sin disfuncionalidades a la hora de realizar las tareas del día a día.

 

Así, después de ver las principales funciones cognitivas primarias y secundarias nos va a ser mucho más fácil entender los diferentes tipos de trastorno cognitivo que vamos a presentar a continuación.

 

  • Amnesia

La amnesia es un término que hace referencia a la pérdida parcial o completa de la memoria. Afecta a esta función cerebral básica muy específicamente, impidiendo al individuo recuperar o conservar información que tenía ya guardada en su cerebro.

 

Estos procesos de gestión de esta información se da a través de mecanismos cerebrales complejos como son la codificación, el almacenamiento y la evocación.

 

  • Demencia

Cuando se producen déficits cognitivos como en la demencia cualquiera de las funciones cerebrales puede verse afectada. Destaca el impacto que tiene la demencia en la memoria, el lenguaje, la atención, control o inhibición de conducta, las praxias y las funciones ejecutivas o capacidad de resolución de problemas.

 

Delirium o síndrome confusional agudo

Se trata de todos aquellos trastornos orgánicos, es decir, causados por una pérdida o anormalidad de la estructura, de la función del tejido cerebral, o ambas afectaciones a la vez.

 

Trastornos de ansiedad

En los trastornos de ansiedad se da un miedo a una amenaza futura. Nuestra mente da como respuesta anticipatoria una alteración emocional, que incluso puede dar lugar a síntomas físicos como taquicardia o temblores.

 

Las conductas generalmente son evitativas, y pueden darse de un modo continuo o episódico. Existe una buena variedad de ellos afectan a nuestra actividad cognitiva normal. A continuación veremos los más representativos.

 

  • Fobias

La fobia es un trastorno neurológico caracterizado por un miedo muy intenso y injustificado a animales, objetos o situaciones concretas.

 

Son un tipo de trastorno que puede dar lugar a vivencias de extrema ansiedad o pánico a la persona que lo sufre. Hay diferentes de ellas, y dependiendo de cual sea el objeto del miedo, la vida de la persona puede verse más o menos afectada.

 

Por ejemplo, las personas que padecen fobia social pueden ver seriamente afectada su forma normal de funcionar en situaciones sociales como fiestas o eventos.

 

  • Trastorno de ansiedad generalizado

En este tipo de trastorno la preocupación y la ansiedad generalizada por cualquier evento diario es algo muy común. Las personas que lo sufren están constantemente preocupadas por si las cosas salen mal.

 

La inquietud, la dificultad para concentrarse, la tensión muscular, los trastornos del sueño, la irritabilidad y la fatiga son manifestaciones habituales que van asociadas a este trastorno. Como los otros trastornos cognitivos, las funciones cognitivas se ven supeditadas a el estado mental de quien lo padece.

 

  • Trastorno por estrés postraumático

Eventos extremos que se hayan podido vivir pueden desencadenar el estrés postraumático. Una guerra, una violación, un huracán, un atentado o un accidente grave en la carretera puede dar lugar a este tipo de afectación mental.

 

Este trastorno hace que la persona se sienta estresada y tenga temor de revivir lo que le ha pasado. Aparecen recuerdos de lo vivido y dificultad para dormir, sentimientos de soledad y de culpa, preocupación o tristeza, y hasta explosiones de ira, afectando al individuo pero también a quien le rodea.

 

Trastornos psicóticos

Este tipo de trastornos los causan ideas y percepciones anormales, haciendo que la persona pierda el contacto con la realidad. Los delirios y las alucinaciones son los principales síntomas.

 

Los delirios no son más que falsas creencias que maximizan su impacto en la vida personal, pues por ejemplo que el vecindario está en su contra o que en el periódico alguien le envía mensajes secretos. Las alucinaciones son percepciones falsas de la realidad, a la persona le parece que escucha, siente o ve algo que no existe.

 

  • Esquizofrenia

La esquizofrenia es un tipo de trastorno psicótico caracterizado por la pérdida del juicio de la realidad acompañada por una gran desorganización de la personalidad.

 

En la esquizofrenia aparecen los síntomas positivos y los síntomas negativos. Los primeros incluyen delirios, alucinaciones y trastornos del pensamiento, mientras que los negativos afectan en la falta de motivación, de la emoción o alteración de esta, y dificultades en el habla.

 

Además, se en este trastorno cognitivo aparecen problemas de disminución de capacidad neurocognitiva. Las funciones básicas como la memoria, la atención, la resolución de problemas o el control social se ven seriamente afectadas.

 

  • Trastornos delirantes o psicosis paranoica

Este trastorno psicótico se caracteriza por las ideas delirantes que tiene la persona. Estas no resultan tan extrañas como en otros trastornos en caso de que no haya otra psicopatología destacable.

 

Las personas que lo padecen no cumplen los criterios para la esquizofrenia y carece de alucinaciones, o al menos de forma notoria, pues pueden aparecer algunas relacionadas con el tema del delirio.

 

Quien sufre el trastorno delirante goza de una vida suficientemente funcional, solo muestra un comportamiento extraño en temas relacionados directamente con la idea delirante. 

 

Desafortunadamente, la vida del paciente puede verse cada vez más afectada por el peso e influencia que tienen sus creencias en otras parcelas de su vida mental.

 

Trastornos del estado de ánimo

Estos trastornos cognitivos afectan mucho a la persona que los sufre por no poder llevar a cabo una vida normal al ver su estado de ánimo muy alterado. Se presentan la depresión y el trastorno bipolar como los trastornos más representativos de este tipo de trastornos.

 

  • Depresión

La depresión es una enfermedad neurológica que se caracteriza por una alteración muy aguda del estado en donde la tristeza patológica es el síntoma principal. Este sentimiento es más intenso y duradero de lo que entenderíamos como normal, y puede provocar una gran ansiedad. Todo junto puede aparecer sin una causa justificada.

 

Se trata de un trastorno cognitivo porque produce una disminución de la capacidad de concentración y de pensamiento, pudiendo fomentar ideas tan negativas como la del suicidio. También puede generar aislamiento, agitación, falta de comunicación y hasta conducta agresiva (sobre uno mismo o sobre otros).

 

  • Trastorno bipolar

Esta enfermedad se caracteriza por pasar de episodios con estado eufórico a episodios con estado depresivo. Los eventos de la vida del paciente no son la causa de estos cambios comportamentales.

 

Quienes sufren de trastorno bipolar también pueden tener síntomas psicóticos, habiendo grados más o menos severos. Los grados más severos de euforia y depresión pueden acontecer con gran rapidez e intensidad, con lo que el individuo tiene grandes dificultades para llevar a cabo una vida normal.

 

 

El cuidado del paciente: una experiencia universal

 

Sabemos que los trastornos cognitivos y de la memoria pueden cambiar la manera en que el paciente piensa, actúa o siente. Estos cambios suelen presentar enormes desafíos para las familias y los cuidadores. Una simple conversación, por ejemplo, puede resultar muy frustrante cuando el ser querido olvida de un momento a otro lo que se ha hablado.

 

Las personas que padecen de demencia moderada o grave, o de otros trastornos cognitivos, muchas veces requieren un cuidado especial que incluya la supervisión (a veces 24 horas al día), técnicas especiales de comunicación y la solución de conductas problemáticas. Puede que necesiten ayuda para realizar las actividades de la vida cotidiana, como bañarse, comer, pasar de la cama a una silla o silla de ruedas, arreglarse, etc.

 

¿Cómo atender a las conductas problemáticas?

 

Los pacientes con trastornos cognitivos pueden mostrar toda una gama de conductas problemáticas que resultan muy frustrantes. Entre ellas están las dificultades para comunicarse, perseverancia (insistencia o repetición de una misma idea o actividad), conductas agresivas o impulsivas, paranoia, falta de motivación, problemas de la memoria, incontinencia, problemas del razonamiento y deambulación. 

 

Algunos pacientes pueden presentar las conductas problemáticas desde el inicio, mientras que otros pueden atravesar todo el curso de la enfermedad con sólo unos pocos problemas. La mayor parte de los pacientes con trastornos cognitivos se sitúan en algún punto intermedio, con días buenos y días malos (o incluso momentos buenos y momentos malos). 

 

Si usted acepta de antemano que habrá altibajos, y si logra mantener la paciencia, la compasión y el sentido del humor, podrá enfrentar con mayor eficacia las conductas problemáticas. Es importante recordar que la causa del problema está en la enfermedad y no en la persona.

 

Entre otras sugerencias útiles para enfrentar estos problemas está la de emplear nuevas técnicas de comunicación, como hablarle al paciente con palabras sencillas y hacerle una sola pregunta en cada momento. Descomponga las tareas y preguntas complejas en pasos sencillos. Por ejemplo, en lugar de preguntar: “¿Quieres entrar para sentarte y merendar?”, emplee órdenes sencillas como “Siéntate” y “Aquí tienes la merienda”.

 

Buscar ayuda en profesionales y en seres queridos es muy importante para el bienestar del paciente y del núcleo familiar. La clave está en ser pacientes y empáticos, entender que más de una vez la patología altera completamente el comportamiento de la persona y su conducta no es intencional. 




 

Fuentes: https://www.aarp.org/espanol/recursos-para-el-cuidado/prestar-cuidado/info-2019/vivir-con-perdida-de-memoria.html

https://www.caregiver.org/es/resource/el-cuidado-de-los-adultos-con-trastornos-cognitivos-y-de-la-memoria-caring-adults-cognitive/

https://psicologiaymente.com/clinica/trastornos-cognitivos

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